Ruta: Ruta al Puente Pelayo
 Fecha: 11 de Noviembre de 207
 Mapa Google Earth: DOWNLOAD
 Bikers: Isra, Fran y Cacha
 Dificultad: Baja
 Km: 40
 Pueblos y lugares:
     El Carrascalejo, Río Aljucen, Puente Pelayo, Esparragalejo

 Dificultades Montañosas:
     
Perfil Ruta
 Descripción de la ruta:

Los primeros kilómetros de la ruta son de sobra conocidos por nosotros y a buen seguro por los aficionados al cicloturismo en la comarca de Mérida. El frío arreciaba y nos obligó a enfundarnos ciertas prendas de abrigo. Aun así, el día salió muy soleado y lo cierto que el campo estaba precioso.

Iniciamos la ruta por el camino del ferial, hacia Aljucén, pero nos desviamos rápidamente al subir hacia la vía del tren, la cual cruzamos con precaución y seguimos de frente, por caminos ascendentes y pedregosos hasta la carretera de Montijo. Circulamos unos metros en dirección Montijo y enseguida nos desviamos a la derecha, tomando el camino de “El Hinojo”. Nada más tomar el camino…el primer contratiempo: pinchazo por cristal de Fran y lo peor, es que ese día estrenaba cintas antipinchazos (¡menos mal!). Tras la parada obligada y la reparación, seguimos por este camino, bueno y suave en cuanto a dificultad y nos desviamos a la derecha para enfilar el camino hacia “La Charca”, un camino bueno, suave pero ojo a las “playas” (para quien no lo sepa aun, arena suelta).

Al llegar a la presa, tomamos la carretera hacia la izquierda y no la dejamos hasta cruzarnos con el camino usado como Vía de la Plata, en royanejos, que sale a nuestra izquierda. Iniciamos un suave ascenso por esta antigua vía romana en dirección hacia el Carrascalejo. Este camino, a pesar de aparente inocencia, es una auténtica “trampa”,jejeje. Lo peor, son bastantes tramos de “playas”, repentinas, donde la rueda se hunde y nos obliga a ir en ocasiones por fuera del camino, por el campo. No menos repentinas son, en el mismo camino, unas piedras graníticas que aparecen como escalones auténticos, donde casi casi hacemos “trial”. Os puedo decir, que todavía no ha habido ocasión que haya ido por ahí (y son muchas) en donde no se haya caído nadie o al menos, haya echado pie a tierra momentáneamente.

Tras pasar una granja de cerdos ibéricos, el camino comienza a descender suavemente hasta las cercanías de El Carrascalejo. Unos cuantos metros antes de llegar al pueblo, giramos a la izquierda, tomando un camino en perfecto estado por el paraje conocido como “tres mojones”, donde disfrutaremos un descenso suave y placentero hasta un cruce de tres caminos: a la izquierda iríamos hacia el Hinojo; de frente, directamente al río Aljucén; a la derecha, hacia el pueblo de Aljucén. Tomamos este último, abriendo la verja y cerrándola posteriormente. Tras pocos metros, abrimos una verja a la izquierda y entramos en un camino mal formado, casi por campo a través, que nos conduce hacia el puente Pelayo. Es un pequeño puente, en desuso, sobre el río Aljucén, en un bellísimo paraje sobre todo en primavera, y allí, tomaremos el avituallamiento principal y descansaremos antes de proseguir.

Continuamos hasta la vía del tren y giramos a la izquierda, para ir por una trialera, paralelos a la vía. Tras llegar a un paso subterráneo sobre la vía, volvemos a ir paralelos, pero por el otro lado. Seguimos todo el rato paralelos, por los buenos caminos que discurren por la Dehesa de las Yeguas, preciosa, donde a buen seguro nos cruzaremos con conejos, liebres y demás animalillos de las dehesas, sin duda uno de los lugares más bonitos y solitarios en nuestra comarca. No hay que olvidar que nos cruzamos con un inoportuno perro que nos hizo apretar el culo. Aquí, Isra puso una marcheta tremenda, imposible de seguir, a pesar que mirar mi cuentakilómetros y comprobar que yo iba a 22-23 km/h de forma constante en llano. Cacha, que iba bastante más delante, tampoco podía…imaginaros como iba el jodio.

El camino, desemboca en la carretera de Montijo, en las cercanías de Esparragalejo. Tomamos la carretera dirección Mérida, hasta el cruce de la estación de Aljucén. Llegamos a tal estación, y regresamos a Mérida por el camino que desemboca en el ferial, paralelos al río Guadiana.